miércoles, 10 de febrero de 2016

CARTAS DE AMOR

Se acerca San Valentín, y como todos los años, en fecha tan señalada para los románticos, surgen los habituales concursos literarios dedicados al amor, en forma epistolar, con cartas. Yo también participé en uno, allá por el año 2005, aún con 20 años. Ni que decir tiene que no fui de ninguna manera de los tres premiados, pero aun así, quedé entre los quince finalistas, compitiendo con gente de buen nivel, como académicos, viendo mi carta publicada en un libro con las más destacadas, así que no puedo quejarme en manera alguna del resultado final, la verdad.
De todos modos, y para que todos podáis opinar, aquí la voy a poner, y ya me decís que os parece con vuestros comentarios, ¡Un saludo!

Mi apreciada niña:
Supongo que te extrañarán estas breves líneas, así que intentaré ser breve y no alargar esa intriga.
Nos conocemos hace ya algún tiempo, algunos años, y la verdad es que jamás llegué a pensar que alguna vez sentiría esto, esta llama que hace que mi corazón arda sin remisión.
Este sentimiento no es algo repentino de la noche a la mañana, sino algo que fue surgiendo poco a poco, adentrándose en mi alma hasta llegar al fondo de mi corazón, que sin proponértelo has conseguido tener para siempre.
Una simple amistad que siempre valoré, pues siempre estuviste ahí, en lo bueno y lo malo. Aún recuerdo con gozo aquel emotivo abrazo cuando me sentía hundido, cuando mi situación tan deplorable hundió mi alma en las tinieblas, cuando mis sentimientos me traicionaron llevándome al borde de la locura. No podré olvidar el sentir de repente aquellos agradables brazos a mi alrededor, el calor que tu dulce alma daba a mi frío y apagado espíritu, y aquellas dulces palabras: "No debes desesperar, pues ahí siempre me tendrás, siempre que haga falta". Aquel día sentí algo nuevo, aquel día empecé a sentir un nuevo calor que fue poco a poco inundando mi espíritu, y llevando mi corazón a la situación que hoy vive.
Porque hoy, en un día tan especial como el 14 de Febrero, día de San Valentín, del amor, debo decirte que te amo, y que sin ti, no vivo. Sí, tal y como lo has oído. Te amo, con todo mi corazón y alma y no me avergüenza decirlo, pues para mí es un orgullo amarte, hermosa mía, amarte a ti, hermoso lucero en este oscuro crepúsculo, bella dama, pues tú eres la luz que ilumina mi alma en este oscuro valle de lágrimas, llevándola a la felicidad.
Quizá creas o pienses que es locura, que solo es pasión. Si el amor es locura, ya no entraré más en razón, y también puede haber pasión, pasión por la chica que me arrebató el corazón.
Ya solo ansío el día que pueda acariciar tu bello cabello, que pueda sentir la tibieza de tu tersa piel entre mis dedos, que pueda volver a notar el calor de un cariñoso abrazo. Ansío el día que por fin pueda sentir el grato sabor de tus adorados labios, de esos labios que a mi alma vuelven loca, de esos labios de los que solo deseo beber amor, aunque este me lleve a la sinrazón.
Deseo sentir tu bella mirada sobre la mía, y sentir que tu amor siempre estará junto a mí, pero sobre todo deseo sentir el cariño y la sinceridad de tu alma, pues sin tales cualidades mi vida pierde su escaso sentido.
Para mí eres toda la vida, mi amanecer y anochecer, y si tú te alejaras sentiría mi corazón partirse. Tú eres la que tal decisión tiene en sus manos. Ahora sólo puedo dejarlo a tu benevolencia y grato sentimiento, pero en ellos confío pues tú ya sabes que por ti lo daría todo, por hacerte feliz daría todo mi tiempo, por hacerte vivir te entregaría todo mi sentimiento, y si tú me lo llegaras a pedir, inclusive la vida sería capaz de entregarte, pues ya sin ti no soy nada, solo un triste despojo de lo que antaño fuera alma humana.
Te pido por favor que pienses esto detenidamente, pues creo que si existe este sentimiento, al menos una oportunidad merece que se le de. Te pido una respuesta para este corazón triste sin ti, pero a la vez ilusionado al pensar en ti.
Supongo que estas palabras te habrán causado pavor o te habrán llenado de asombro. lo único que debo pedirte es que contra mí no guardes ningún tipo de rencor, pues estas palabras han sido dichas con un corazón que tan sólo desea amarte, que sólo desea hacerte feliz, y junto a ti siempre poder vivir.
En fin... ya todo queda dicho, y la respuesta queda en tus sabias y gratas manos. tú puedes dar la eterna felicidad a mi corazón, o romperlo en mil pedazos irreparables. tú deberás hacer lo que mejor tu voluntad vea, pero nunca olvides que no podré jamás olvidarte, que para mí fuiste, eres y serás siempre la niña de mi espíritu, y que si esta oportunidad me llegaras a dar, te lo demostraría con todo el amor que mi corazón pudiera encerrar.
En ilusionada espera de una respuesta sincera, que pueda dar alegría a este triste corazón, tu atentísimo enamorado.

Bueno, como ya he dicho, si alguno desea comentarla, agradecido estaré.

2 comentarios:

  1. Que bonita carta!espero q llegara a la destinataria y la contestación fuera positiva. Ya se sabe que tanto el amor como el desamor son grandes musas, pero ojala sigas escribiendo con una gran sonrisa cada dia, viviendo un amor de los q aparecen sin esperarlo y de los que esperas perduren para siempre.Un abrazo.

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  2. Una carta muy romántica, se nota mucho sentimiento debajo de esas palabras y eso se agradece.

    Un abrazo^^

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